Rotura del ligamento cruzado

Rotura del ligamento cruzado anterior L.C.A.

ROTURA DEL LIGAMENTO CRUZADO ANTERIOR L.C.A.

 

Problema: se rompe el LCA, habitualmente tras accidente deportivo; es un muy potente por lo que suele precisar un traumatismo importante para romperse.

Síntomas: el paciente nota (e incluso puede escuchar) un chasquido. Seguidamente aparecerá un dolor intenso en la rodilla al apoyar la pierna, que puede acompañarse de derrame articular en las 24 h siguientes al accidente. El principal síntoma de la rotura del LCA es la sensación de inestabilidad, aunque ésta puede no notarse en el primer momento. Hay que tener en cuenta que pueden producirse lesiones parciales que hacen que estos síntomas estén peor definidos.

Diagnóstico: la historia clínica y la exploración son la base del diagnóstico. En la exploración se busca la inestabilidad anterior de la rodilla con las pruebas de Lachman, cajón anterior y pivot shift. En todos los casos se realizarán Rx (descartar lesiones óseas) y RM (confirmar diagnóstico y valorar lesiones asociadas)

Tratamiento: la inmensa mayoría de los pacientes son jóvenes y activos y tienen sensación de inestabilidad por lo que se suelen tratar mediante cirugía; además, la ausencia de LCA puede producir lesiones de otras estructuras de la rodilla (meniscos, cartílago, etc.) por el mal funcionamiento de la misma. La operación consiste en sustituir el ligamento roto; suelen utilizarse los tendones semitendinoso y recto interno del propio paciente.

El Dr. Espejo Baena ha publicado varios estudios en revistas internacionales sobre la resistencia de dichos tendones; la técnica que ha desarrollado y que utiliza actualmente puede encontrarse publicada en la prestigiosa revista “Arthroscopy techniques”:

http://www.arthroscopytechniques.org/action/doSearch?searchType=quick&searchText=espejo&occurrences=all&journalCode=xats&searchScope=fullSite

Recuperación: la rehabilitación es fundamental. En el 2º-3º mes se comienzan actividades deportivas como bicicleta o natación. La reincorporación definitiva al deporte (fútbol, pádel, etc.) suele ser posible entre los 6-8 meses tras la cirugía