PATOLOGÍAS DEL PIE

Fascitis Plantar

FASCITIS PLANTAR

 

Problema: se inflama la inserción en el calcáneo de la fascia plantar, que es un tejido grueso (una especie de “tela”) que conecta el calcáneo a los dedos y ayuda al mantenimiento del arco del pie. Ocurre habitualmente por la aparición de microheridas por un estrés repetitivo (sobreuso), pero puede aparecer por otros motivos.

Síntomas: aparece dolor en la cara postero-interna o inferior del talón, típicamente al dar el primer paso de la mañana y mejora después de unos pasos. El dolor puede llegar a hacerse continuo.

Diagnóstico: es fundamentalmente clínico. En ocasiones, en la Rx puede aparecer el conocido “espolón calcáneo”, pero hoy se sabe que ésta no es la causa sino una consecuencia (una especie de “secuela”) del problema.

Tratamiento: se puede dividir en 3 pasos.

1. Inicialmente es conservador: se comienza con reposo, analgésicos y estiramientos de la fascia plantar (puede ser necesario acudir a rehabilitación para un trabajo mas específico). En ocasiones, pueden utilizarse taloneras o plantillas. En casos muy prolongados, incluso puede ser necesario inmovilizar el pie y el tobillo.

2. En caso de fallo del primer paso, se pueden poner infiltraciones con corticoide (hasta 3, separadas al menos una semana entre sí). Puede ser una indicación para infiltraciones con factores de crecimiento.

3. En los casos prolongados (más de 6-9 meses de evolución) en los que falla todo lo anterior, existe un tratamiento quirúrgico que consiste en liberar una parte de la fascia plantar.

Recuperación: habitualmente, el dolor cede en pocas semanas. No obstante, el problema puede prolongarse durante varios meses. En caso de necesitar cirugía, el paciente podrá volver a sus actividades de la vida diaria 6 semanas después de la cirugía aproximadamente y podrá reanudar la actividad deportiva a las 12 semanas.